Ojalá que en cuanto acabe este texto, son casi las 5 de la tarde, Aminatou esté camino de su casa, es lo que me gustaría, pero por el momento no hay buenas noticias. Desde ayer estaba contenta pero hoy estoy triste y decepcionada. Los grupos parlamentarios tras una difícil negociación que me tocó coordinar llegamos a un acuerdo sobre un texto común para pedir que Aminatou recuperara todos sus derechos legítimos y fuera devuelta al Aaiún junto a sus hijos, esta posición común era importante. Hoy por la tarde se iba a producir el debate, pero el Presidente del grupo de socialistas y demócratas señor Schultz, ha sorprendido a propios y extraños anunciando a las 12 del mediodía que las gestiones diplomáticas iban a dar resultado hoy mismo para que Aminatou regrese a su casa. Pero para ello ha defendido que era mejor que el parlamento evitase pronunciarse sobre este asunto, y en nombre de la discreción ha planteado votar su retirada. EL Presidente de los socialistas con el apoyo del Presidente del grupo popular ha hecho posible que el asunto quede fuera del debate y todo ello sin respetar el reglamento, fuera de la legalidad. Aquí podeís ver el revuelo que se ha armado en el Parlamento
Impedir el debate es contrario a la democracia y a los valores de los que tanto alardeamos en Europa porque ha impedido que los representantes de las y los ciudadanos europeos nos pronunciemos para denunciar las vulneraciones de la legalidad internacional y los derechos humanos por parte de Marruecos y el deseo de que Aminatou regrese al Aaiún.
Hoy ha sido un mal día. Han roto la confianza que nos debemos entre parlamentarias y parlamentarios, ha sido un acto de falta de respeto a la institución, a los grupos y a las personas que hemos realizado un gran esfuerzo para llegar a ese acuerdo común.
Otra triste reflexión, el mandato de algún gobierno de algún país Europeo que tiene miedo de decirle a Marruecos desde el Parlamento Europeo que debe respetar los derechos humanos ha impuesto su criterio. Y lo más importante, hemos decepcionado a la persona defensora de los derechos humanos que estaba esperando una palabra, que Europa hablara sobre su causa y pidiera que se le devuelvan todos sus derechos.
Son las cinco de la tarde, miro Internet, Aminatou aún no está el Aaiún, por el momento no se cumple lo dicho por el señor Shultz. Volveré a encender el ordenador por la noche, no sé que leeré, me gustaría que fuera que Aminatou está con los suyos, el tiempo está en su contra. Pero si no hay resultados o los que hay son negativos, el responsable tiene nombre y apellido.















